Oriente próximo en peligro por sequía

Oriente Próximo convertido en desierto. Egipto con temperaturas tan extremas que harán insoportable el turismo e inviable la agricultura, un Líbano sin bosques ni cedros o un Irak reducido a un inhóspito páramo. No es ciencia ficción, son las duras previsiones científicas para este siglo. El cambio climático se cebará con todo Oriente Próximo, que padecerá una brutal carencia de agua. En apenas 80 años, dejará de ser fértil. La desertificación del mundo árabe se acelerará por el incremento en las temperaturas, si los líderes políticos no llevan a cabo medidas que frenen el deterioro. La zona se convertirá en la más afectada del mundo.

A parte del cambio climático, Oriente Próximo es una zona seca, como lo es gran parte de España. El uso insostenible del agua y la agricultura deficiente contribuyen a empeorar el problema incluso en lo que se llama el Creciente Fértil (Líbano, Siria, Irak y Jordania). En 2025 todos los países árabes sufrirán una terrible sequía que los puede dejar secos. Además, existe un bajo nivel de eficacia en el uso de la energía. No hay regulaciones, pero tampoco se puede exigir un consumo moderado cuando se ofrece el servicio casi gratis. Desarrollar energías limpias es una prioridad.

Quizás la única salvación es la promoción de la desalinización del agua de mar, puesto que casi todos los recursos acuíferos subterráneos han sido sometidos a un desarrollo insostenible. Esto sumado a las legislaciones urbanísticas y modificaciones del hábito de consumo estan haciendo mucho daño a la región. Oriente Próximo está en peligro.

Fuente: ecologiaverde.com

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