La tan temida e inofensiva orca.
La orca ha tenido técnicamente desde el comienzo de la historia una fama pésima, ya que era considerada como un terrible predador, tremendamente peligroso para el hombre.
Plinio, el antiguo historiador de origen romano, hace referencia a esta especie definiéndola como una gigante masa de carne con dientes salvajes.
El capitán Scammon, a fines de 1870, sostiene que en el lugar donde se encuentre siempre se la ve lista para destruir algo en forma sangrienta y que ante la más mínima oportunidad atacan al ser humano.
Bulbas, investigador contemporáneo que ha dedicado su vida al estudio de estos bellos seres, afirma si bien las orcas se encuentran en la punta de la cadena alimentaria marina, no disfrutan de la carne de los humanos.
Curiosamente, al igual que los delfines estos mamíferos son altamente sociables, se mueven en grupos familiares, cazan, descansan e incluso juegan. Poseen una gran inteligencia y la velocidad que alcanzan en el agua les otorga el privilegio de estar entre las especies más veloces del océano.
